Ya es oficial: desde que Michel Contreras participa como panelista en la Mesa Redonda, las audiencias –femeninas y masculinas- de ese programa han aumentado.
Lo de audiencias femeninas no hay que explicarlo mucho. Concentrémonos, pues, en las audiencias masculinas. Los hombres que conozco –y que saben de deportes, y que discuten jugadas vía televisiva a los árbitros – me dicen que a Michel ellos no le contradicen opiniones porque él sabe y sustenta lo que dice.
Los hombres con quienes más hablo -los de mi casa- ven la Mesa cada vez que yo prendo la TV y les convoco con el solo nombre, y vienen como si yo los llamara a ellos o todos se nombraran igual, pues yo solo digo alto, muy alto: “Micheeeeel”.
La última vez que hice esto mi hermano me requirió con un: “Tata, bajito, que mi novia está en la sala, ¿qué va a pensar de todos nosotros?… Tú aprietas, ni que Michel fuera jevito mío.”
Y no, jevito suyo no puede ser, porque para empezar no se conocen, para seguir son heterosexuales, y para terminar, son muy machistas (pensaron que iba a escribir mujeriegos, ¿eh?)
Los dos, en cambio, podrían ser mis héroes según el paradigma de los muñequitos: son altos, fuertes y valientes. Y saben de deportes, y les gusta el Barça y este…Industriales. Los seducen la cerveza, y hasta las bebidas sin contenido alcohólico→ (me da risa mi ingenuidad).
Con los dos, además, puedo andar segura, confiada, y hasta cruzar las calles con los ojos cerrados de que no me dejarían botada por la segunda mujer hermosa –buenísima, dirían ellos- que les pase por el lado. (Claro, porque me dejarían botada por la primera)
Una vez salí con mi hermano, de mano desde la casa y a menos de dos cuadras de ser mi “novio” se volteó a mirar a una muchacha que se nos cruzó en el camino. Suéltame la mano –le dije- que tu “infidelidad” es tan pública que dos cuadras más y me salen los cuernos.
¿Por dónde iba, por dónde empecé? Ah ya, decía que desde que Michel Contreras aparece en la Mesa Redonda, las audiencias se han elevado. Mi hermano no participa en la Mesa… dos diablitos juntos sería demasiado…
No he hecho encuestas ni tengo estadísticas que lo corroboren. No hay estudios de recepción al respecto, sin embargo, creo que desde que escribo de Michel Contreras y de mi hermano, también han aumentado las lectoras de estas botellas.



