Leydi, o sea, yo

Me llamo Leydi. Dice mi madre -luego de tantos llantos y reclamos de mi parte- que me nombró Leydi porque quería un nombre corto. Cuando le puse delante una lista de nombres cortos que sí me gustaban, y que ella había podido elegir, me dijo que había querido uno que empezara con L, cuando le... Leer más →

El eterno retorno

Extraño los tiempos en que empecé en la blogosfera: cuando nos leíamos, cuando nos reuníamos, cuando nos escribíamos, cuando nos llamábamos, cuando actualizábamos. Era octubre del 2011. En aquellos años mantener actualizado el blog era casi tan importante como dar alimento a un bebé. Eran tiempos de Universidad, de inicios, de experimentar. Ya luego cada... Leer más →

solito

Mira, es la primera vez que se sienta solito. Él se queda mirando el paisaje y yo me quedo mirándolo a él. Es mi mejor paisaje.

Aprendiz

─ ¿Y tú qué le dijiste? Esa era la pregunta más temida cuando llegaba llorando o con alguna queja o a contar mis peripecias, en las que alguien me había insultado o había sido injusto conmigo. Dicen que esa pregunta frecuentemente la hacen los padres. Conmigo, la frecuencia e intensidad de esa pregunta, la gana... Leer más →

tormenta

─ ¿Cómo estás? Te pregunto porque sé que le tienes un miedo horrible a los huracanes. Y yo, aparentemente en calma, malduermo luego de ver varios chistes, como si la risa me curara el espanto. ─ Bien. Así, escuetamente le respondo que bien. Y me miento a mí misma. ¿Para qué decirle que tengo un... Leer más →

Chaterías

I “Mira esta foto -me dijo” y me envió una imagen tomada con su celular en un lugar cercado a un aeropuerto. Un lugar donde confluye la nostalgia de un atardecer, un avión despegando, y una flor de las que las personas llaman diente de león, y que son el diseño mismo de lo efímero:... Leer más →

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