Mi Che

“Yo, que no tengo rostro y los pido prestados para poder llorar”.

Yamil Díaz Gómez

 

Lloré. Lloré mucho. No supe que había muerto hasta ese día. Ni siquiera cuando me pusieron la pañoleta azul, y juré ser como él, ni siquiera entonces me lo dijeron.

Fue el 8 de octubre de mis ocho años.  Yo estaba viendo el noticiero de televisión cuando escuché algo que tal vez fuera una crónica. Ahí lo decía, el Che estaba muerto.  Las imágenes lo mostraban con vida, pero las palabras no podían ser más necrológicas.

Me encerré a llorar. No podía creerlo. De verdad quería conocer a aquel hombre.  Mi abuela, como consuelo, me dijo: “Pero si eso fue hace muchos años”. Para mí fue como si lo hubiesen acabado de matar.

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9 respuestas a “Mi Che

  1. Quienquiera que seas, esto me ha conmovido. Lo compartiré en mi muro de facebook, para que otros se emocionen como yo. Y me quedo con la ruta de tus botellas, para no sentir la sed… muchas gracias por tan buenos estrenos.

    1. Muchísimas gracias. Aún recuerdo que lo primero decente que escribí cuando cursaba el primer año de Periodismo fue también acerca del Che. Pero nunca había revelado cómo supe y sentí su muerte.
      Qué bueno que te simpaticen mis letras, y que no pierdas la ruta de estas botellas. No quisiera ser mi única lectora en este naufragio.

  2. es que fue cuando lo sentiste, no?… vivo en santa clara, he visto muchas cosas con la figura del che… y te hablo de gente de pueblo… de cuando vinieron sus restos hay mucho para contar…

    1. Cierto. Yo mi primer reportaje periodístico lo hice sobre el comercio de la imagen del Che. Me ha impactado tanto su figura que me resulta desagradable notar que personas que ni saben quién es compran un pulover con su rostro, y además, que esos pulovers se vendan no por la calidad, sino por el Che..y a tan altos precios. En fin..pero el día de esta crónica sí fue cuando descubrí su muerte. Nadie me había advertido que aquella persona de la que me hablaban tan cercanamente no la podría conocer…

  3. leyendo (no podría decirte cuantas veces) este post recuerdo este tema de frank delgado

    ♪♫♪♫♪♫
    Guevara, tu vuelves al camino con la adarga al brazo,
    pintado en los pulóveres de los muchachos o vigilante desde la pared.
    Por eso te llevo en mi cartera como un buen resguardo,
    o como la casera estampita de un santo,
    para que me proteja y me hale las orejas si algún día malo
    me olvido del Che.
    ♪♫♪♫♪♫

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