Penas

Dice mi primo que yo nací para hacerlo pasar penas. Y lo dice sin rencor. (Creo)

¿Será por aquel día que se me rompió el zapato y caminamos por todo el boulevard? Él insistía en regresar a casa por otras calles menos concurridas, pero debíamos caminar más y mi zapato descosido necesitaba ahorrar pasos.

¿O será por aquella vez enla Feria del Libro? Le dije que estaba esperándolo en el parque. Mi primo tenía fobia a las multitudes. Yo, mientras él llegaba, entré a una librería. Casi enloquece cuando llegó y no me vio. Imagínense, solo entre tanta gente desconocida, capaz que alguien se lo hubiese comido…

Podría pensar en un montón de situaciones en las que mi primo pudo enrojecer, pero él se remite a la inicial, a la inauguración de todas esas penas que le he hecho pasar. Saca una foto y me muestra, como prueba, nuestra primera imagen juntos.

Yo desde mis dos años vivía pendiente de sus primeros meses. Dicen que no hacían falta alarmas en la casa, yo avisaba: “el niño se despertó”, “el niño está llorando”…

A la hora de bañarlo, yo casi me caía dentro de su palangana, y ahí estaba a la hora de vestirlo. El día de esa foto yo noté que al niño, sobre la cama, le faltaba un pequeño detalle. Y hasta allá fui con una mota llenita de talco. El fotógrafo apretó el obturador en el momento en que yo ponía la mota sobre la cara de mi primo. ¡Qué pena!

Anuncios

14 respuestas a “Penas

  1. Leydi, yo tengo muuuuchos primos, varones todos, menos una por parte de padre. Con los maternos (10 chicos en total), salgo muy a menudo y hay uno en específico, Luisito, que me hace pasar siempre tremendas penas jajajajaja.
    Un día fuimos en pandilla a ver Viva Cuba al cine y entramos justo en la escena en que la imagen se reduce en forma de círculo hasta que no se ve nada y Luisi ha gritado con su vozarrón en medio de la sala a oscuras… “¿y dónde está la pantalla?”, acto seguido de lo cual reapareció la imagen a todo tamaño y estallaron las risas de los espectadores. Los demás primos lo queríamos matar jajajaja
    Así que moteando a tu primito, indefensa criatura jajaja espero que las penas que le sigas haciendo pasar sean igual de inocentes. Un beso. Tunie.

    1. Bueno, con mi primo las historias en el cine llueven….ves? ahora recuerdo que no escribí nada de eso en el post…uf, se me fue la botella antes de tiempo. Pero es que esas penas fueron tan penosas!!! jajaja que ya te contaré, pero sin hacerlas públicas en ningún blog..por lo pronto él conserva los recuerdos de todas las caras rojas que le he ocasionado…esa primera vez, sin embargo, le dejé la cara blanca, del talco…

    1. Sí, pobre, y las penas que le quedan por pasar…imagínate, es un imán, a más nadie he logrado enrojecer de pena, solo a él. (aunque él también me ha pasado cuentas) ¿te imaginas? desde niños, yo tenía un cochecito de pasear muñecas y ahí lo ponía a él…aún en mi casa no descubren cómo nunca se cayó…

  2. me levanto y me encuentro leyendo una crónica tuya en este blog, tengo que hacer un trabajo de Relaciones Internacionales, pero se me resiste y creo que ya con tu buenas letras puedo dedicarme al estudio con la mente más tranquila y despejada… gracias por tus memorias, yo también tengo primos que van de una punta a la otra, de las penas digo, pero al final siempre son mutuas, un fuerte abrazo y de nuevo gracias

    1. qué bueno que te ha sido útil alguna letra mía. Espero que ese trabajo de Relaciones Internacionales no se te haya resistido mucho. Una botella, un abrazo hasta tu viejo mundo. Gracias siempre por leerme.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s