Una de borracho…

Al pie del edificio donde vive mi abuela paterna termina un borracho los últimos efectos del alcohol. Le dicen “el boliviano”… aún no descubro por qué.

Algunas veces, una niña que habita la tercera planta, bromea: “mira, te voy a tirar una caja de fósforos, para que veas mejor” Y él se queda buscando en la yerba… “¿dónde, dónde cayó?”

La de este viernes resultó una noche animada. Él, como siempre, comenzó un monólogo como si conversara con otra persona… y ahí pasa buen rato: “sí, chico, ya te dije que el lunes yo voy”… “ah, pero déjame tranquilo, ven, date un trago”… “¿tú sabes lo que me pasó?”… Y hace una historia de su día, de su semana, de su vida, contada para él mismo.

Pero este viernes hubo, además, juego de beisbol entre Las Tunas y Santiago de Cuba. Santiago perdía por un marcador muy abierto. Y puede ser por aquello de los “cuatro equipos clásicos de la pelota cubana” que cuando no juega Villa Clara, en esta provincia central muchos traspasan energías para que gane Santiago de Cuba.

Habían varios vecinos en los balcones dándose ánimo como si en ello fuera su propio equipo: “no te preocupes, que Santiago se levanta, ya verás que clasifica…” cuando una mujer se asoma para decir: “¡tremenda mano de palos que le están dando  Santiago!”

El borracho hizo un alto en el soliloquio para sorprenderse… “¡No, asere, a Santiago no, pobrecito, que ese hombre es mi amigo y tremenda buena persona!”.

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21 respuestas a “Una de borracho…

  1. lo de los borrachos es tragicómico. El otro día, en el Croquetón (los que vivan en Santa Clara y sean periodistas sabrán de qué lugar les hablo), un borracho dejó en el suelo un plato plástico con spaguetis que alguien le regaló (supongo), y sacó del bolsillo de un saco raído y sucio un pomo con un líquido de color indescifrable. Alguien de la cola le dijo: «Oye, eso te va a matar, cómete los spaguetis», a lo que él respondió, entre airado y jocoso: «Te equivocas, ¡esto limpia las entrañas, purifica! ¡Qué pare el que tenga frenos!». Muchos rieron, la frase era ocurrente y ocultaron, como nube pasajera, la gran tragedia de la vida de un borrachín.

  2. Un par de meses atrás alguien me recomendó leer tu blog y desde entonces también yo persigo día a día tus botellas. Hasta ahora preferí leer desde el anonimato aunque me gustan mucho tus historias… Hoy tengo un motivo especial, me han encantado tus líneas aunque debo confesar que soy tunera y como comprenderás ese día no era Santiago mi equipo preferido 🙂

    1. Ah, qué bueno que comentas, porque así wordpress me acerca el enlace de tu blog, que no tenía… Gracias por recoger mis botellas.
      jaja, claro que ese día no podía ser Stgo tu equipo preferido..pero a fin de cuentas Las Tunas le ganó ese último juego…
      Un abrazo.

  3. Ah!, pobre Santiago… de Cuba; el de Villa Clara, el borrachín, al menos seguirá teniendo quórum al pie de tu edificio y podrá divertir a su afición vecinal. Sigue posteando historias así, que la risa es buen remedio a nuestras aflicciones.

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