Teresita

teresita fdzLa primera vez que vi a Teresita Fernández delante de mí, de cuerpo entero y no solo en voz, sin pantalla de televisión mediante, pensé que esa mujer sería como mi abuela.

Como mi mamá no podría ser, porque estaba vieja ya, no me haría puré de malanga ni me cargaría sobre su espalda cuando me negara a caminar. Se parecía más a mi abuela, que entonces también tenía el pelo blanco, me cantaba canciones, y había nacido en Santa Clara. Eso pensé cuando alcé la vista para mirarle los ojos a Teresita.

Desde entonces y durante toda la niñez, se convirtió en mi refugio. Ella, que regaló un cocuyo dentro de una botella rota un Día de los enamorados, que le puso su mismo nombre a una de sus tres perras, que llenó una palangana de violetas en honor a sus padres, y ahí mismo enredó un coralillo rosado… Ella no me regañaría por distraída, por olvidar algún recado por mirar los dibujos de las nubes.

Años más tarde, cuando leí el libro “Amiguitos vamos todos a cantar”, donde la cantautora –o juglar, o maestra que canta, como le gustaba llamarse- hizo la historia de sus canciones infantiles, leí que “los hombres pueden inventar cañones, edificios, computadoras, robots…pero ninguno puede inventar una lagartija ni ponerle luz a un cocuyo”.

En esas palabras impresas supe, además, que las coincidencias de su niñez y la mía eran numerosas. Las dos cazábamos cocuyos que luego soltábamos. Nos gustaban los atardeceres, las flores. Adorábamos a papá.

En una ocasión, en una entrevista que le hicieron en la TV, Teresita contó que su padre le había regalado cuatro consejos. Yo busqué rápido un pedazo de hoja, un lápiz, y como si mi propio padre fuera quien me estuviera dictando, los anoté:

-Cuando veas un burro dando patadas, quítate.
-Por muy triste que estés, nunca dejes de comer.
-Nunca dialogues con tu verdugo.
-Cuando el perro ladra es porque alguien cabalga.

Cada uno tenía una anécdota, un por qué.

La última vez que vi a Teresita Fernández, entonces por la televisión, la sentí apagada, sin fuerzas para hacer crecer otro gatico Vinagrito, auxiliar a un grillito acatarrado o regañar a algún conejito majadero. Ese día, 20 de diciembre del año pasado, era su cumpleaños 82 y varios niños fueron hasta su casa a llevarle un cake. Ese día supe que yo lloraría cuando ella muriera, porque las abuelas, cuando no vuelven, dejan un vacío terrible.

Este 11 de noviembre, cuando el último de los seis titulares del noticiero provincial de radio aseguraba que Teresita había muerto, recordé la estrofa de su canción Lo feo: “Alita de cucaracha/ llevada hasta el hormiguero,/ así quiero que en mi muerte/ me lleven al cementerio…”

Mis hijos, si alguna vez los tengo, escucharán sus canciones. Mas, no podrán mirar de cerca, como yo, los ojos de Teresita.

Si alguna vez tengo hijos les contaré esto: que un amigo tiene una teoría casi real, casi fantástica, que establece que cuando alguien bueno muere, el cielo se nubla. Teresita Fernández murió en la mañana de este 11 de noviembre y Santa Clara, su ciudad natal, amaneció nublada.

Anuncios

14 respuestas a “Teresita

  1. Ley, la primera vez que vi a Teresita delante de mí, fue un poco antes y aún tenía el pelo entrecano. Recostada a una piedra en el parque Lenin, guitarra en mano, pareciá un hada buena salida de algún cuento. En La Habana no solo está nublado, no para de llover!

  2. Yo tengo una teoría similar a la de tu amigo… Pienso que cuando llueve es porque los ángeles lloran la muerte de uno de los suyos aquí en la tierra.
    No ha parado de llover desde el martes, desde que se fue Teresita.

  3. No hay tecnología como aquellas canciones a guitarra limpia. Ningún invento tiene la magia de Vinagrito. Teresita fue de todos nosotros. Y todavía nos recuerda que llevamos un niño adentro. Mi nenita Wendy cumplirá tres añitos este 20 de diciembre. Ese día vamos a escuchar juntos sus canciones, y le voy a contar que ese es el regalo de Teresita desde la eternidad.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s