La hija de Dara

Las grandes agencias de prensa se asombrarán por lo insólito de la noticia. El titular podría clasificar para primera plana: Niña de 3 años tiene una hija ¡de 26!

Como lo leen. Resulta que a Dara, mi amiga más pequeña, le ha dado por decir que yo soy su hija. Con su escasa altura me toma de la mano, mira hacia arriba para ver mi rostro y me ordena: “¡camina, niña!”

Me regaña, pues dice que no la obedezco. Yo me siento a su lado y me quedo quieta, pero ella apunta hacia donde hay otras muchachas de mi edad y suelta un: “niña, pórtate bien, ¿por qué no te portas bien como tus amiguitas? ¡Mira esas niñas qué bien se portan!” Recoge del suelo unas hojas secas, las ripia y me anuncia: “te estoy haciendo la ensalada para la comida, ve lavándote las manos”.

Sospecho que Dara juega a las casitas –pero conmigo, en lugar de usar una muñeca. Y la sospecha se vuelve certeza…pues al regresar a su casa luego de verme, le cuenta a su hermana que ella tiene una hija que se llama Leydi, “pero ahora Leydi se fue sola para su casa y entonces yo no tengo a quien mandar”.

Una tarde a la hora del almuerzo, cuando yo cortaba el pollo frito, ella me dijo muy alto -delante de todos los que ocupaban la mesa: “Leydi, ¡noooo!” y yo: “¿Ahora qué hice, Dara?” y ella: “Que no toques el cuchillo, niña, que te puedes cortar”, y terminé de comer todo con solo un tenedor. “Ahora tómate el agua, y mira, también el refresco…”

Y en el ómnibus no permite que su madre la sujete del brazo, pues Dara asume tan, pero tan bien su papel de madre mía, que cuando estoy no le dice mami a su mamá, sino Glenda, que es su nombre. “Glenda, no me toques, que ya yo soy una mujer, tengo una hija, mira…” Y me muestra. Y me dice que ella me debe aguantar “porque si la guagua frena de pronto, ¿tú sabes dónde vas a caer? ¡allá alante, junto al chofer. Aparte, si te caes al suelo, te vas a ensuciar ese vestido tan lindo que traes”.

Mi madre, de 3 años, me busca para que la cargue, le compre libros infantiles y me pide té, porque le gusta mucho tomar té. No me molesta que sus reclamos de “¿dónde tú estabas, niña?”, “no hagas eso, niña”, “pórtate bien, Leydi”, sea delante de una treintena de personas. No me molesta porque Dara es tan adorable que con gusto la obedezco, le permito administrar mi tiempo y hasta mis conversaciones.

“Camina, niña”, me ordenó y para enfatizarlo, añadió: “Leydi, ¡mueve el pudín!” Una periodista que estaba cerca le preguntó: “Dara, ¿Leydi se está portando mal?” y la niña, con toda su gracia e ingenio, le respondió: “Si tú supieras, que Leydi no es que se porte tan mal, lo más malo que ella tiene tú sabes qué es? ¡adivina!” (y me parece estarla escuchando…ese “adivina” al que le sucedió la exclamación más increíble de toda nuestra relación madre-hija) “Lo malo de esta niña es que ella ¡todas las noches se orina en la cama!”

Anuncios

20 respuestas a “La hija de Dara

  1. Es una relación preciosa esa que tienes con Dara hermanita, no dejes de regarla ¿si? Espero algún día poder conocer a esa pequeña cuyos parlamentos y ocurrencias siempre me dejan boquiabierta jejeje Besitos para ti, y también para ella.

    1. la extraño!!! extraño a mi mamá!! por eso vine hoy a escribirle, debajo de la lluvia…es que intenté enviarle unos paquetes de té con su papá, pero a él tampoco lo vi…entonces llegué al periódico a publicar este grito…

  2. No veo nada de novedoso en el comportamiento. Todo nino asumen esos roles cuando se toma una figura materna (persona mayor, padre o maestro) como patron o arquetipo. No ha de dar importancia ya que podria desarrollar un mal de insubordinacion que terminariaen una nina desadaptada donde confunde su su esencia como aprendiz de la vida.

  3. Todavía estoy con la agradable sensación de sorpresa y felicidad ante la ingenuidad infantil después de leer este hilarante pasaje. Los niños siempre nos maravillan con sus ocurrencias y formas autenticas de comportarse, quizás imitando a alguien querido o entablando una relación con alguien admirado, a diferencia de algunos adultos, que no les bastó con perder su inocencia, sino también con padecer de un extraño olvido que les impide recordar que un día fueron también niños, lo digo por uno de los comentarios que te dejaron aquí, vaya que a veces hay gente sin sensibilidad y con complejo de Freud.
    Leydi, me imagino cuanto debes disfrutar compartir momento así de únicos con esta pequeña amiguita tuya.
    Espero que al ¨Freud¨ del comentario le sirvan estas palabras de Martí: ¨Para los niños trabajamos, porque los niños son los que saben querer, porque los niños son la esperanza del mundo. Y queremos que nos quieran, y nos vean como cosa de su corazón.¨ Le podemos recomendar a este Freud frustrado que lea ¨La Edad de Oro¨ o ¨El Principito¨ para empezar, a ver si sensibiliza un poco su empeño…
    Mientras tanto, gracias a ti Leydi por cosas tan bonitas como esta.

    1. Que cuánto lo disfruto? Ah, si supieras, que esta niña es una de mis mayores alegrías..es tan ingeniosa!! Lo que nunca se le había ocurrido era esto, precisamente esto, declararse madre mía! jaja.
      Gracias, Michel, por regresar…

  4. Me encanta este post y el sitio de forma general. Para mí, estas historias tan personales son el principal encanto de los blogs. Saludos

  5. Ayyyy mi madre!!!!! Y hay madres de tres años asi???? Caramba!!! Ocurrecias de esa mamá, regaños, adevertencias… ayyy Leydi q mami tan adorable tienes!!!!! Y lo mejor d que tengas esa madre de solo tres añitos es que no escapas de su inocencia…. así son los niños 😉

  6. Muy linda historia. Los niños juegan y sueñan (si acaso no es lo mismo), y nos descubren la verdad de la vida. Algunas personas no tienen imaginación para entender cuántas Leydis y Daras necesita este mundo, cuántos hombres mirando al sudeste, cuántos astutos principitos… Por suerte, nuestras Leydis y Daras valen por mil.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s