Lejos de 23 e I

tubal paezHoy es el Día de la Prensa Cubana. Una fecha importante para mí. Pero paradójicamente, en lugar de escribir de triunfos y periodistas admirados y admirables, desde que tengo el blog cada 14 de marzo remuevo la catarsis.

La Casa de la Prensa (la sede nacional de los periodistas) está ubicada en la calle habanera 23, esquina I. Sin embargo, yo paso rápido y sin mirarla.

Había una vez… Así comienzan los cuentos infantiles…solo que este es de verdad y para adultos. Había una vez un presidente de la Unión de Periodistas de Cuba (UPEC según sus siglas) que por ultrajar el periodismo durante 20 años, se ganó para siempre mi desprecio.

Actualmente no ocupa el cargo, y su reemplazo en el 2013 ha sido una de las mejores noticias que tengo anotadas. Como suele decirse en los cuentos infantiles: “desde tiempos inmemoriales”.

No escribo de él hoy porque ya no presida la organización (de todas formas en vez de bajar subió) y de todas formas estas manifestaciones de “cariño” las he hecho pública desde años anteriores.

Recientemente, en un selecto encuentro de periodistas que se realiza desde hace 8 años, se agradecía que el actual dirigente de la organización, Antonio Moltó, estuviera presente. Yo pedí la palabra para acotar: “Si este es un evento de personas buenas, es natural que esta sea la primera vez que haya aquí un presidente de la UPEC.”

Algunos de los presentes –y los ausentes que luego supieron de mi declaración- me preguntaron qué tenía yo contra Tubal Páez (¿alguno de los que ha leído hasta aquí no sabía que he estado escribiendo sobre Tubal?)

Les conté (y contaré) pues, par de anécdotas.

En marzo de 2010, precisamente en la jornada por el Día de la Prensa, estábamos en Santiago de Cuba un grupo de periodistas y algunos estudiantes de Periodismo (entonces cursaba yo mi 5to año académico).

Estaba, claro, Tubal Páez (entonces presidente de la UPEC), y subió al ómnibus junto a Juan Carlos Camaño (presidente de la FELAP). Delante de todos, afirmó: “acaba de llegar el mejor presidente de la UPEC que ha tenido Cuba”. Y el desayuno se revolvió en mi estómago, porque para mí Julio García Luis (entonces vivo) ha sido insuperable.

Luego en octubre de 2012, en un posgrado del Instituto Internacional de Periodismo, luego de que Tubal Páez terminara su discurso en honor a otro aniversario de esa institución, me le acerqué para manifestarle mi inconformidad. Esa era la primera vez que Julio García Luis no estaba y él ni siquiera lo había mencionado. Además, algunos estudiantes del posgrado queríamos ir a llevarle flores a su tumba y nos negaron el ómnibus amarillo de la UPEC (alegando que no había gasolina), y sin embargo nos la destinaron para ir a las playas de la Habana del Este días después (y no fui porque me declaré indignada…como ahora suelen hacer los europeos).

Par de anécdotas.

Suscribo, como planteó un amigo en otra memorable reunión, que creo en la UPEC de Julio García Luis y de Antonio Moltó. En la UPEC de personas éticas e inconformes que tratan de hacer del periodismo un arte.

La presidencia de la UPEC está ahora renovada. Sin embargo, yo paso rápido y sin mirar la Casa de la Prensa, aunque esté ubicada en un lugar de obligado paso para mí. Aunque ahora la habite una persona que respeto y admiro.

Es que a veces confundo las fechas, y creo que Tubal Páez aún está dentro.

Anuncios

9 respuestas a “Lejos de 23 e I

  1. Leydi querida, al menos eres optimista con respecto a la UPEC. Yo no consigo serlo, o no conseguiré serlo, mientras mantenga sus mismas prácticas, y por tanto, su mentalidad. No puedo creer en ninguna organización que por sus fines y composición se pretenda social, pero a la cual le falte pueblo en su vivir, le falte el sujeto que asegura representar. Igual no es un desbarajuste exclusivo de la prensa, sino propio de nuestro sistema político y sus instituciones, que creo que requieren muchas cargas contra bribones. Respeto a quienes hoy trabajan con intenciones de transformar la UPEC y otras siglas, pero en mi caso prefiero creer en nuestros periodistas, en nuestras periodistas, creer en la gente primero, e invertir el tiempo en espacios donde me siento útil, donde me siento gente, y donde no se reciclan discusiones que ya tuvieron otros antes, porque las palabras terminan por encontrarse con la realidad, o la realidad con las palabras. Feliz día de la prensa.

  2. Julio García luis, no solo fue el mejor Presidente de la UPEC, fue el mejor decano de FCOM, el mejor profe, el mas sensible, el q te daba botella hasta la beca, JUlio era mucho Julio…
    Si pasar por 23 e I t da sabor amargo pq recuerdas a TUbal, pues haces bien!!!! No pases, o mejor, como dices, no mires!!!!!!!
    Yo no actualicé el 14, no me gustan las fechas en las q todo el mundo da el mismo discurso, actualicé el trece!!! 😉
    http://misrazonesdeabril.wordpress.com/2014/03/13/graduarse/

  3. No te conozco, no puedo escribirte con cariño, como lo hacen tus amigos lo cual veo no te faltan, pero, te encuentro cercana. Sabes, con pocas palabras has cambiado un poco la percepción negativa hacia los informadores de la prensa cubana que yo he tenido. Perdona que no he podido leer mas en tu blog, el tiempo no me lo ha permitido, luego lo haré. Así que te enviaré una solicitud. saludos Regís.

  4. Me parece interesante lo que acabo de leer, y sin dudas respeto mucho tu opinión y punto de vista, e imagino, de paso, que tendrás muchos más motivos que los que acabas de exponer para sentir tanto desprecio por este personaje: 20 años Presidente de la UPEC, o lo que es lo mismo, 20 años tu Presidente. No? Sabes que a menudo, casi a diario, veo estas escenas, sobre todo la de la gasolina y la de la negativa a colaborar con un deber humano y social en honor de algún cubano excepcional o un simple compañero de trabajo, no menos importante. Conocí también a Julio y mis impresiones, a pesar de lo escaso del intercambio que sostuve con él, son las mejores. Abrigo un cálido recuerdo, al igual que tú, de lo que fue su vida, su obra y su alma.
    Una vez tuve la oportunidad de escuchar un “no” ante una solicitud de los jóvenes comunistas de mi centro de trabajo ( y digo “oportunidad” pues fue un excelene ejercicio para mi) lo que pasa es que directamente resolví el asunto con la persona indicada, sin importarme los discursos anteriores escuchados por mi, donde un sinnúmero de administrativos, en el nombre del Jefe dejaban escapar hipócritas excusas. Resolví mi problema y te digo esto, mi admirada compañera, porque tenemos la costumbre de echarle la culpa a Raúl de que en la panadería se roban el pan o de que las guaguas estén atiborradas de graffitis. Lo más probable es que tu historia no haya sido así ni remotamente parecida, pero fue lo que me vino a la mente.
    Por cierto, hoy comparto una oficina con el jovial Tubal Páez. No tanto por lealtad, más bien, por impresión personal, te digo, aunque no te interese escucharlo, que mi opinión es diametralmente opuesta a la tuya. Espero de todo corazón no compartir tu criterio, aunque puedo reconocer que es por puro egoísmo.
    Te seguiré leyendo siempre. Saludos para ti.

    1. Claro que me interesa escuchar tu criterio, como dice el eslogan de un polémico programa radial de mi provincia: Toda opinión es válida. Y en este caso, no se trata de diatribas, loas, desconciertos, halagos o desprecios. Más allá de un puñado de calificativos, tu punto de vista es muy centrado –y aunque diferimos en cuanto a Tubal- creo que tenemos muchos empeños y anhelos en común.
      Además, en ambos criterios –el tuyo y el mío- hay dosis de sinceridad y respeto, y eso alienta.
      Un abrazo, y gracias por dejar huella.

  5. Hola, espero que todo este marchando bien por tu entorno y en tu mente. Lo de botellas al mar me recuerda mi niñes y las lecturas de adolescente miope, de sueños inconclusos y mucha fantasía sana. Sabes, lo que he leído me ha gustado, noto vocación y poesía mas allá de los estudios vencidos para ser informadora. En cuanto al mar, cuantas veces me encuentro perdido en el horizonte infinito de azul interminable, calculando el punto exacto por donde el sol que se aleja de mi costa cruzara por la de mis sueños y recuerdos, luego el curso de las cosas cotidianas me saca de mi romance marinero. gracias por el soplo de aire que respiro al leerte.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s