Entre las piernas

leerHe llegado a pensar que con los libros tengo el estrecho vínculo que nunca he logrado con una pareja. A las letras impresas sucumbo con facilidad. Me impresionan, atrapan y seducen.

Leo en los parques, cafeterías, entre voces o silencios. Subrayo, anoto al margen, dialogo con los autores.

Cuando los ojos no pueden resistir más el cansancio del día, el sueño me encuentra sujeta a algún párrafo. Entonces apago la luz, pero antes acaricio el libro a mi lado. Duermo con él.

En estos días he tenido que revisar exámenes de ingreso a la Educación Superior. Aunque es agotador pasarse una semana – de 8:00 am a 5:00 pm- descifrando letras y palabras mal escritas… aunque todo eso resulte extenuante, me llevo un libro. Un libro como compañía y para no fijar en mi mente -de tanto leerlos- los deslices ortográficos.

Sentada, y con los papeles por leer encima de la mesa. La columna, la cervical, y hasta las pupilas amenazan al libro que sostengo encima de mis piernas.

Misael Moya, un compañero de trabajo que además es profesor de Historia del Arte y editor, y que sabe de mi pasión por la lectura, se aproxima curioso. No puede creer que aún en medio de la ráfaga de los exámenes, yo traiga un texto.

Él llega con su humor chispeante y provocador. Intencionalmente trastoca la posición del objeto y me dice: “A ver, chiquilla… ¿A quién tienes ahora entre las piernas?”

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18 respuestas a “Entre las piernas

  1. Hola Leydi

    Veo que te obsesiona el tema de no compartir la cama, pero no lo veas como algo especial tuyo,

    A todas las separadas les pasa igual.

    Si analizamos bien, nos damos cuenta que lo importante para vos no es tener algo entre las piernas, sino que ese algo pertenezca a tu hombre

    Y ese hombre no sabés cual es, o sentís que no está a tu alcance.

    Leerte siempre me da la sensación que te quedás sin aire en los 300 m finales antes del disco, o no te animás a profundizar más tus escritos.

    Cariños

    ♣ Rubén Ardosain ♣

    1. Bueno, bueno… empecemos a responder.
      En primer lugar, no soy separada… al menos no en el concepto de “mujer separada de un hombre luego de vivir juntos”. En segundo, voy a tener que remitirlo a Milán Kundera para que entienda de metáforas… porque tampoco quise insinuar que necesito “algo que pertenezca a un hombre” -como usted escribe- entre mis piernas.
      En tercero, si cree que llego sin aire o me quedo a medias, entonces regresa a estas botellas… ¿porque gusta de leer malos textos? Y por último y más importante: hágame el favor de no insultar a Josy, que además de ser mi prima, y uno de los pilares de mi tierra, es una de las mejores personas que conozco, y una de las pocas por la que pongo las dos manos al fuego.
      Gracias por los consejos de Eulogio…

      1. Hola Leydi

        Comencemos:

        No necesariamente se está separada de una convivencia previa, pero si puede ser de una pareja que ya no está o que está pero no se la posee como alguna vez se creyó posible.

        Toda mujer necesita servir o atender a un hombre, si lo preferís de está forma

        Está en su naturaleza, así como está en la nuestra ser atendidos por una mujer

        Leydi, yo no hice al mundo, solo me adapté en aquello que no pude alterar o cambiar a mi gusto.

        Y jamás alteraría eso de ser atendido por una mujer, es maravilloso.

        Nunca necesité remitirme a Kundera para entender algo.

        Nunca dije que tus textos sean malos, solo que no completan la cosa

        Es como cuando estoy en la fila del súper y cerca mío hay dos mujeres conversando, y están despellejando a alguna otra, que no está, generalmente una amiga del alma

        Y de pronto alguno de nosotros tiene que atender a la cajera y me pierdo alguna parte sustanciosa del asunto

        Ya me habían enterado de que la amiga era una hipócrita, que engañaba al marido, pero que no sabía que el marido la engañaba a ella, que solo vivía para comprarse ropa, y cosas así y ahí se cortaba la información para mi.

        No me parece justo, más sin saber de quien hablaban.

        Volvamos a vos:

        ¿No lo hacés porque no sabés como? ¿No lo hacés porque no te animás? ¿No lo hacés porque no organizás bien tus tiempos? ¿Tu empleador te explota?

        Si es esto último, tendrás que convencerte que el trabajo es una maldición bíblica.

        Nada más valioso para uno, que el propio tiempo, que es finito.

        Aquí no me estoy refiriendo al tiempo universal, a la implacable flecha del tiempo, sino al tiempo personal

        Esto lo desarrollé en un post que publiqué aquí, ¨Sobre el fluir del tiempo¨.

        De ninguna manera considero que haya insultado a tu prima y por supuesto no pongo en duda sus condiciones humanas, pero una puñalada es una puñalada.

        Vos no conocés a las mujeres parece, son muy sutiles sus métodos a veces, en este caso pudo ella vivirlo como una simple picadura para despertarte, sin pretender nada más.

        Dale un beso de mi parte y sin rencores.

        Cariños

        Rubén

        El 21 de mayo de 2014, 11:54, Botellas al mar

  2. Buenisimo el post,pero malisima esa militancia fundamentalista de “NO PASARAN!!” que al parecér has colgado en tu entrepiernas.

  3. Muy lindo querida. La alusión a ¨entre las piernas¨, aún cuando es muy ingeniosa y propia de Misael, no me lleva a pensar en nada más que en tu amor a la literatura. Sin lugar a dudas, una pareja que nunca te abandonará.

    1. Joselin

      Lo tuyo es muy cruel

      Al decirle que la única pareja que podrá mantener, es un libro, le estás clavando un estilete

      Ella esta sangrando por la herida y vos le metes el dedo en la herida y se lo refregás

      La querida Leydi, aquí mostró lo que hay en su alma, una dura espina que le duele y mucho.

      Lo que demuestra que no es saludable desnudar el alma así como así.

      Le conté al tío Eulogio las penas de Leydi, y el me hizo recordar sus consejos cuando alguna vez me sucedió algo así:

      Leydi

      Cuando vayan mal las cosas como a veces suelen ir,
      cuando tus sueños parezcan imposibles de cumplir,
      cuando sientas mucho amor pero sin poderlo demostrar
      y precises sonreír aun queriendo llorar,
      cuando ya el dolor te agobie y no puedas ya sufrir,
      olvidar un rato acaso debes pero nunca desistir.

      Tras las sombras de la duda,
      ya plateadas ya sombrías,
      puede bien surgir el amor,
      no el fracaso que temías,
      y no es dable a tu ignorancia figurarse cuan cercano,
      puede estar el amor que anhelas y que juzgas tan lejano, lucha,
      pues por más que en la brega tengas que sufrir.

      ¡Cuando todo esté peor, más debemos insistir!
      Si en la búsqueda el destino te derriba,
      si todo en tu camino es cuesta arriba,
      si a tu amor se contraponen diques,
      Date una tregua, ¡pero no claudiques!
      “Porque en esta vida nada es definitivo,
      toma en cuenta que: todo pasa, todo llega y todo vuelve”

      ♣ Rubén Ardosain ♣

    2. Cierto, Josy. Pero ves qué ocurrente Misael, que no cambia un buen chiste ni por un millón de libros (ni de exámenes).
      Un abrazo grande para ti. Y me debo la visita a tu Jardín de Norias, para saber qué otros silencios te llenan, 🙂

  4. Entocnes, es acertado regalarte un libro? Acertaron si hace poco te regalaron uno? Si es sobre café te causaría insomnio? jajaja 😉

    Pues nada, que comentarios hirientes aparte de quien desee estar en el lugar del libro y no pueda, es cierto que los libros no traicionan. Quizás pudieras valorar si desearas posar para una foto artística cargada de erotismo el posar con un libro (solo una sugerencia).

    Por lo demás, muchas gracias por una nota tan tierna y refrescante. Chau

  5. Leydi,
    Este es mi primer comentario en tu blog espero no sea el ultimo….

    Tal como las letras te impresionan y sucumbes ante ellas con facilidad, igual sucederá cuando de a poco sientas la necesidad de descansar la vista, porque tus ojos no puedan resistir mas el cansancio del día, vas a decidir entonces encender la luz para consultar en las paginas de tu libro de cabecera, y preguntarle como hacer para entregar y conservar las caricias que necesita la almohada vacía que te acompaña en una cama medio desolada. Sentirás entonces la necesidad de dejarte sorprender y sucumbir, quizá no con la facilidad que lo haces ante las letras, pero con la misma pasión y ternura, ante una mirada que te interrogue o te desnude. Sera el comienzo de compartir las caricias de a igual con las paginas, y serán esas mismas las que descansen en tus piernas, (quizá ahora le puedas llamar regazo), pero sin dudas la temperatura de esas paginas ya no sera la misma….y posible que en la adelante estas paginas tampoco te abandonen..

  6. Hola Leydi, me gusta leerte pero no te pongas brava conmigo….tu escribes bien pero es como si te guardaras algo, es sustencial, no se como explicarlo….se nota cdo te leo que falta algo, es muy bonito pero ahi esta el hic, no se si me entiendes..escribir es tu pasion, sacala por fuera no te guardes nada, arriesgaste, no importa que te critiquen, asi mejoraras y te daras cuenta que cada dia crecemos por dentro y por fuera y te sentiras te lo juro mas libre…un abrazo Lila

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