Historia mínima

– ¿A quién se la dedico?
– A mí, claro.
– ¿Y la otra?

Para evitar confusiones con las y/i de mi nombre, se lo anoté en un papel. Debajo escribí el otro. Un nombre de hombre. Del hombre al que está destinado ese objeto como regalo por su cumpleaños.

Mientras ella lo dedicaba miré la hoja. Por primera vez leí los dos nombres juntos. El mío y el suyo. Por primera vez, y traté de ahogar mi estremecimiento con otro trago de vino.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Crea un blog o un sitio web gratuitos con WordPress.com.

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: