testimonios

bastonEs desgarrador pasar por una calle y escuchar al vuelo una conversación como esta:

— Abuela, ¿ayer tú cobraste el sueldo del retiro?

— Sí, ¿por qué? ¿Necesitas dinero?

— No. Es que cada vez que trabajo en los helados, yo sé cuándo los viejitos cobran.

— A ver, ¿cómo sabes?

— Porque es cuando pasan todos a comprar helado. Como si el resto de los días no pudieran, y ese es cuando se dan gusto. Además, pagan con billetes nuevos, y uno sabe que vienen del banco.

8 comentarios sobre “testimonios

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  1. Pues si «desgarrador es pasar por una calle y escuchar al vuelo una conversación como la descrita», peor debe resultarles a los abuelitos contener la ansiedad, para cada treinta días, tomarse un helado… Ahora solo me visitan a retazos los gustos que no pude -escasos por cierto- darle a los míos mientras los tuve al alcance de la mano. Ahora, ya con un trabajo de por medio, les dedicaría cada uno de mis salarios…

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