Diga sí a la piratería

dali_01_10Cuando las embarcaciones trasladaban los tesoros del Nuevo al Viejo Mundo, los piratas o corsarios que las interceptaban peleaban por el botín.

Yo no tengo patente de corso, así que este franco robo podría calificarse de piratería. No lo encontré en un libro de Stevenson, un monasterio medieval, o en una mina latinoamericana.

Atrapo, mediante una red de redes, la ruta que me facilita el desfalco: jardindenorias.wordpress.com

De esa forma puedo interceptar un montón de letras. Letras que de vez en cuando forman un jardín. Un Jardín de norias. Me las leo. Me las aprendo. Me las robo.

Hace varios meses lo descubrí. Desde entonces lo traslado poco a poco desde el url que lo alberga hasta la computadora de casa. Lo sujeto con un enlace a lo que quisiera leer antes de un naufragio… y en todo este tráfico de palabras pienso que ahora mismo no podría firmar ningún documento de los que amparan los copyright y precisan decir no a la piratería.

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