Ruta 20

imagesUn amigo me dice que el día de mi cumpleaños bien podrían instaurar la fecha internacional por del Día del Despistado.

Cita par de ejemplos con los que habría de convencer al más descreído de los jurados. La vez que casi llego a la azotea del cine porque entré por otra puerta a ver la película. El miércoles que trastoqué las fechas e interrumpí una reunión de escritores porque pensé que era martes de lectura de poesía. O el malecón que fue la única barrera que me detuvo de seguir caminando en busca de una dirección que quedaba en sentido contrario.

También me recuerda la tarde que en una conferencia de la universidad indiqué que “el estilo plátano”… en lugar de estilo plano. Y la mañana en que mi hermano pidió- para no variar- café. Me dispuse a complacerlo y agarré la cafetera grande de seis tazas. Demasiado tiempo después el café no acababa de colar. Mi hermano fue a comprobar y descubrió que yo no le había puesto agua a la cafetera. De milagro, por cuestión de minutos y del goloso de mi hermano, la cafetera no hizo ¡pum!

O cuando estuve en las montañas del Escambray. De lejos vi una blancura que coronaba la montaña y sin pensarlo dos veces dije: “Parece que allá arriba están cocinando, porque sale humito como de chimenea”. El fotógrafo a mi lado solo atinó a bajarme el brazo con el que yo señalaba a lo alto, para aclararme que aquel “humito” eran nubes.

Pero mi amigo cita como el cenit de mi desorientación la tarde que fui a casa de una periodista que vive cerca de la Ciudad Deportiva, y me dijo que para llegar podía ir en una ruta 20.

Caminé de la parada de 25 y G hasta el hospital Calixto García –solo porque una vez había visto una 20 pasar por ahí. Subí. La guagua retrocedió a la calle G, luego Línea, pasó el túnel de Línea… En ese trayecto iban quedándose muchos pasajeros… hasta que se detuvo en Miramar y bajaron todos. Yo, asombrada, miré al chofer y pregunté:

“Señor, ¿esta no es la 20?” Sí. “¿Y no va para la Ciudad Deportiva?” El hombre me miró con su mejor cara de desasosiego y me dijo: “quédate ahí, mija, que en cinco minutos nos vamos”. Subieron los pasajeros. Miramar, túnel de Línea, otra vez Línea, calle G… volvió a parar frente al hospital Calixto García… y en ese trayecto iban sumándose personas.

La ruta 20 hace un recorrido completo por Centro Habana, el Cerro… y hasta etcétera; y casi una hora después de haber iniciado el viaje, fue que volví a poner los pies en la acera.

Cuando al fin el chofer detuvo el ómnibus frente a la heladería World, miró hacia atrás, me buscó con la vista y dijo: “La muchachita de la Ciudad Deportiva… ¡es aquí, mi cielo!”

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9 respuestas a “Ruta 20

      1. Pos miraaaaa!!!! Esos despistes… Jumm!!!! Más bien son las llamadas pinareñadas!!! Vas a tener q atenderte eso!!! (Es broma) jaja 😀 Eso tiene su encanto. Muy cómico el post!

  1. Leydi,
    me encantan tus publicaciones, me río muchísimo con unas (como esta por ejemplo) mientras que algunas otras llegan a conmoverme. Tienes una manera muy peculiar de escribir y llegas muy bonito a tus lectores, te felicito por ello. Continúo esperando ansiosa la próxima publicación.

    Saludos!

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