Bajo protesta

leydibotellasQuedamos solos. Lo miro. Me mira.

Le hago casi una declaración de amor. Sonríe y entonces asumo que está de acuerdo con lo que acabo de proponerle.

Quedamos así: esa tarde se iría a mi casa; yo cocinaría para él, le regalaría música, y dormiríamos juntos.

Minutos después llegó su madre, y nos encontró más alegres que cuando nos dejó para ir a comprar jugos y maicena.

Le informo de mis planes para con su hijo, y se niega rotundamente. “Después pasamos por tu casa. Otro día”, asegura. Me vuelvo hacia él:

“¡Qué gracioso!” Me quejo -pero sin variar el tono dulce para que no se espante. “ !Inteligente que eres, mi niño! ¿Cómo es que, con solo ocho meses de nacido, ya sabes que los pactos se aprueban -hasta se firman- y no se cumplen?”

Anuncios

2 respuestas a “Bajo protesta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s