Rota

Gitana tropical, de Víctor Manuel

Le pidió: no me rompas. Y no la rompió, en verdad, solo la quebró en pedazos. Pero no la rompió.

Entonces tuvo deseos de pedirle: Rómpeme. Rómpeme para poder reconstruirme desde las cenizas, cual ave Fénix.

Le citó a Dulce María Loynaz:

“Si me quieres, quiéreme entera,
no por zonas de luz o sombra…
Si me quieres, quiéreme negra
y blanca. Y gris, y verde, y rubia,
y morena…
Quiéreme día,
quiéreme noche…
¡Y madrugada en la ventana abierta!

Si me quieres, no me recortes:
¡Quiéreme toda… O no me quieras!”

Entonces tuvo deseos de citarle a Pablo Milanés:

“Ámame como soy, tómame sin temor
tócame con amor, que voy a perder la calma.

Bésame sin rencor, trátame con dulzor
mírame, por favor, que quiero llegar a tu alma”.

Hasta que un día, después de llorar varios días seguidos, se despertó sin lágrimas, aunque aun se sintiera como vaso quebrado (casi vaso roto). Y ya no volvió a llorar. Ya no volvió a pretender que alguien armara sus piezas, ni volvió a citar ese fragmento del poema de Bonifacio Byrne que le recuerda que alguna vez estuvo “desecha en menudos pedazos…”

Tampoco volvió a cantar, con sus escasos trozos: “todavía no pregunté ¿te quedarás? Temo mucho a la respuesta de un jamás”.

… Solo le pidió: no me rompas.

Anuncios

4 respuestas a “Rota

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s