Puta

Dice que las mujeres somos putas. Puta. Y escupe la palabra sin masticarla siquiera. Puta.

Dice que se cansó de escuchar las noticias y que Christine Blasey Ford tiene voz de puta arrepentida. De puta. Y seguramente la chica a la que violaron los de La manada se lo ganó por puta. Todas se buscan las violaciones. Y las dos argentinas que mataron en Ecuador se lo ganaron por viajar solas, sin hombres. Todas se buscan los asesinatos. Por putas.

Y tú eres otra puta -dice.

¿Mujer, quieres decir?

Puta.

Puta. Y la palabra me golpeó. Puta. Pensé en la violencia de género, en los feminicidios, en las violaciones… (Pero en eso pensé después, mientras me alejaba). En ese momento, con el Puta en la cara, solo recordé uno de los primeros momentos en que tuve -también de cerca- la mordaza machista.

Yo aun era estudiante de preuniversitario, de las que cargaban con libros y leía como si no alcanzara el tiempo para otra cosa. Caminaba hacia mi casa una noche y detrás de unos arbustos salió un hombre cuchillo en mano. Estaba borracho y despechado porque su mujer (su Puta) lo acababa de dejar. Eso me dijo mientras intentó abalanzarse sobre mí. Sobre mí, porque yo, como su mujer, era una puta. No importaba que yo fuese casi una niña, que no hubiese tenido novio ni relaciones sexuales, o que solo tuviera libros para defenderme. Yo no era hombre, por tanto, era una puta.

¡Puta! -me gritó mientras yo corría y él se tambaleaba aun en su ebriedad.

De haberme alcanzado esa noche, cuchillo en mano, yo habría muerto por mujer. Por Puta.

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7 comentarios sobre “Puta

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    1. No sientas vergüenza del género masculino en general. Conozco hombres buenos. He crecido entre muy buenos hombres en mi familia. Tengo amigos que tienen su masculinidad deconstruida. Pero muchos -sí muchísimos-, tratan a las mujeres como objetos.

    1. Tengo la suerte de conocer mujeres fuertes, independientes, y (voy a decirlo en el dialecto delfín) escapaísimas, como tú. Por cierto, en ese paréntesis de hombres buenos que conozco, tenemos un amigo en común. Ayer, mientras escribía esto, por la rabia de que me dijeran Puta, también pensé en él porque, en contraparte, es un ser adorable.

    2. Y más escapá estás tú, tengo evidencia 🙂
      “Hoy Libby es feliz porque entendió que nadie merecía que sus luces fueran apagadas que cada día debía incluso brillar más que el anterior. Cada cual debe encontrar su propia manera de resplandecer y su propio camino. Si no puedes ayudar a otra persona a brillar continue e ilumine otros pantanos, nunca apagues su llama interior”.

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