Café, científicamente bueno

Me envían un documento sobre los beneficios de tomar café. Mi abuela Mima, que se empeña en que yo no tome tanto, si ve esto le da, ¡¡le daaa!! Ella me ve y me dice: ¿tú sabes qué…? (Y agárrate para lo que viene a modo de respuesta de ese tú sabes qué…) No, no... Leer más →

Abuelos

De niña le escuché a mi mamá esta historia de un niño de su aula, estudiaban en la primaria y le pidió dinero a sus abuelos porque en la escuela lo llevarían al coppelia. Eran los años ´70. Al llegar a la casa, del pantalón chorreaba un líquido rosado…el niño había puesto una de las... Leer más →

El mejor buscador, sin Internet

Antes de descubrir Google, Altavista o Yahoo, el único buscador conocido por las personas de mi familia era mi abuela. No importaba lo que quisiéramos localizar; la pregunta, el tema, el qué no tenía que escribirse en el renglón de una pantalla digital. Bastaba con anunciar, decir, gritar –según las distancias: “necesito esto, no sé... Leer más →

Carta a St. Claus

La primera y única vez que escribí una carta a los reyes magos yo tendría 7 u 8 años. Entonces pasábamos por lo más especial del período y mi abuela y mi tía cosían mis ropas. Blusas, vestiditos…todo se hacía en aquellas dos máquinas de coser. Una vez mi tío llevó dos pulóveres anaranjados a... Leer más →

Cafecito, por favor…

Me tomo mi primera taza diaria de café al despertar, es lo que más pronto agarro cuando deambulo medio dormida por la cocina en busca de cafeína para iniciar el día. Lo hago y en mi casa me miran como: “¡ahí va la primera!” Pasan pocas horas y vuelvo a tomar otra, “vas por dos…... Leer más →

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