Mírame

Deja que te hable de mis sueños

que tras el tiempo se escondieron

pero que contigo han vuelto.

Jarabe de Palo (Realidad o sueño)

 

 

Te miro y tiemblo, como en aquella canción que nunca escuchamos. Tal vez por la lluvia y lo gris del día –o a pesar de la lluvia y del gris del día- se revuelven aquí dentro todos los recuerdos que no hemos tenido:

La noche que invocaste a Galeano porque tenías una mujer atravesada entre los párpados, la desnudez inquebrantable que describiste minuciosamente citando a Dalton, y aquel par de poemas que no deben ser para nadie más, porque nadie más entendería Los formales y el frío, o Los amorosos, como nosotros.

El atardecer frente al mar. Y el vino tinto, y el cumpleaños inventado para celebrar, fuera de fecha, porque el día que todos fueron yo no llegué a tu fiesta. Y los conciertos en casa, con Sabina, Ana Belén, Melendi, Buena Fe, Serrat, Carlos Varela, Enya, Adele, Lecuona…

Tu mano en mi rostro cuando yo te decía, como Carilda, que eras mi Muchacho loco, y que Me desordeno. Tus brazos cuando me envolvías en ese abrazo tuyo.

Los libros de Kundera en la madrugada, las fotos viejas que no nos hicimos, los versos de Martí y las citas de Fernando Ortiz y Guillén que nos volvieron ajiaco y mezcla de congo y carabalí.

Las veces que busqué a tientas tu mano, los ramos de romerillos que adornaron la mesa, el café acabado de colar, las conversaciones largas mientras derrumbabas las murallas de La Habana y domesticabas a este animal salvaje.

La noche que reescribimos A la orilla de la chimenea, solo porque mencionamos par de estrofas: Puedo ponerme cursi y decir / que tus labios me saben igual,/ que los labios que beso en mis sueños.

La madrugada que se esfumaron los miedos, y la cordura se quedó en el mínimo. La noche que se hizo día mientras te pedía una y otra vez: mírame. Mírame, porque ya me perdí, y estoy loca. Y te quiero.

Anuncios

A un hombre

Ana Belén_discoHoy es el día de las mujeres pero no voy a felicitar a ninguna por una razón muy machista: no hay, en contraparte, un día para los hombres. No voy a felicitarlas, además, porque hoy mi cuota de felicitaciones, correos, llamadas telefónicas, serán para un hombre.

Sí, diré felicidades a un hombre, a uno que nació –como Ana Belén- en el 53 y que justo hoy 8 de marzo cumple 60.

Mi jornada por su cumpleaños comenzó el pasado 9 de agosto cuando anuncié que hoy escribiría para él, e intenté que Ana Belén le cantara. Algo tenía que hacer, ya que no le podía regalar a la mismísima española…

Él hizo una crónica titulada Let it be… y ella le dijo: “Yo también nací en el 53. Yo también crecí con el Yesterday”.

No sé si para ella esto represente quedar Entre dos amores, cruzar el Mediterráneo, o hacer un Derroche de melodías para decirle, al fin: Contamíname, o Habáname.

No sé si le diga Regálame otra noche como aquella, Regrésamelo todo, o No sé por qué te quiero, o simplemente le pedirá: “Lía con tus brazos un nudo de dos lazos que me ate a tu pecho, amor…”

Seguramente preferirá pasar con él este y todos los cumpleaños que quedar A la sombra de un león o en La puerta de Alcalá, o Pisando charcos.

Por ahora solo se sospecha que él, José Alejandro Rodríguez, es uno de los hombres por los que ella grabó el último disco: Los hombres que amé

“Qué te puedo decir que tú no hayas vivido, qué te puedo contar que tú no hayas soñado…”

Mejor voy pensando en mi regalo, porque hasta Ana Belén se me adelantó…. Pero hoy estoy lejos, no podré abrazarlo de verdad, brazo a brazo. No podré dejar un beso mío en su mejilla. No podré verlo y decirle, ojos a ojos, que lo quiero.

No podré… así que solo escribo estas líneas, y mientras hago un obsequio para él, gano tiempo y le dedico dos canciones que sé a él le gustan, porque a fin de cuentas todos –aunque no hayamos nacido En el 53– all we are is Dust in the wind.

En el 53

Para Pepe Alejandro

 

Él también nació en el 53. Y jamás ha tenido miedo a vivir. Se subió de un salto en el primer tren. Hay que ver, en todo ha sido aprendiz.

Es uno de los periodistas más admirables que conozco, uno de los que me guían y me inyectan amor a esta profesión (u oficio). También nació –como Ana Belén- en el 53. El próximo año, comenzando el mes  de marzo, le deberé un post por su cumpleaños 60. Hoy solo le dejo esta botella al mar que a fin de cuentas se hará, como todo, dust in the wind, y le pido a Ana Belén que le cante…

“No me pesa lo vivido, me mata la estupidez de enterrar un fin de siglo distinto del que soñé.

“Yo también nací en el 53. Yo también crecí con el Yesterday. Como tú sintiendo la sangre arder, me abracé sabiendo que iba a perder. Siempre encuentras algún listo que sabe lo que hay que hacer, que aprendió todo en los libros, que nunca saltó sin red”.

Qué te puedo decir que tú no hayas vivido. Qué te puedo contar que tú no hayas soñado.

“Yo también nací en el 53. Y soñé lo mismo que sueñas tú. Como tú no quiero mirar atrás. Sé muy bien que puedo volverme sal.

“Siempre tuve más amigos de los que pude contar, sé que hay varios mal heridos, esperan una señal”.

Qué te puedo decir que tú no hayas vivido. Qué te puedo contar que tú no hayas soñado.