Delirios de abril

Te vi. Y lo declara casi con un vestido y un amor, como con Fito Páez: “yo no buscaba a nadie, y te vi”. ¿Dónde? En mis sueños, anoche. Y en mis pensamientos, hoy. Te vi. Y le recuerda los versos que moldeó Galeano, cuando trataba de espantarse un recuerdo enraizado: “No consigo dormir. Tengo... Leer más →

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Coincidencias

Él se duerme dondequiera. En una silla, en un sofá, en los viajes o hasta caminando; en el lugar y hora que lo atrape el sueño. Ella solo duerme en las noches y sobre una cama. No coinciden siquiera en los horarios. Existen seis horas de diferencia entre uno y otro, por eso resultan tan... Leer más →

a veces…

A veces quisiera ser una de esas personas a las que no les afecta que les digan en un solo día: murió Günter Grass, murió Eduardo Galeano. Esas a las que poco les vale que hoy mismo mueran Harper Lee y Umberto Eco. A veces tan solo quisiera que esas páginas que quedan inconclusas no... Leer más →

Abrazos

Los abrazos son tan medicinales que el escritor Eduardo Galeano hizo un libro completo para que nadie dudara de su importancia y propiedades curativas. Casi por decreto, abrazados y abrazadores son personas felices. Yo, que quiero ser siempre una persona feliz, regalo mis brazos a los amigos que se acercan…o se despiden.

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