Leydi, o sea, yo

Me llamo Leydi. Dice mi madre -luego de tantos llantos y reclamos de mi parte- que me nombró Leydi porque quería un nombre corto. Cuando le puse delante una lista de nombres cortos que sí me gustaban, y que ella había podido elegir, me dijo que había querido uno que empezara con L, cuando le... Leer más →

El eterno retorno

Extraño los tiempos en que empecé en la blogosfera: cuando nos leíamos, cuando nos reuníamos, cuando nos escribíamos, cuando nos llamábamos, cuando actualizábamos. Era octubre del 2011. En aquellos años mantener actualizado el blog era casi tan importante como dar alimento a un bebé. Eran tiempos de Universidad, de inicios, de experimentar. Ya luego cada... Leer más →

conciliación

…devolver poco a poco a este blog los archivos que faltaban, los que alguna vez borré -inmadurez mediante. Pensé que, llegado el momento, si alguien notaba las ausencias, podría alegar vejez. Pero la  vejez -me dicen- es un argumento inconsistente a los 31 años.

lápiz

Dice que soy como un lápiz. Que tengo grafito dentro, que tengo madera. Un lápiz con goma, y a veces borro cosas. Dice que por eso debo escribir, para que nada se me olvide. Y porque soy una mujer-lápiz. Pienso en muchas razones para volver a hacerlo. Escribir. Y no precisamente en un lápiz… Debo... Leer más →

Guión

Fue tarde de confesiones. Confieso que… (y le entregó las palabras que no dijo durante años). Palabras que llenaron varios vacíos de antaño. ¿Alguna vez lo escribirás? Y sí, parece novela del siglo XIX. Pero no sabe cómo ponerla en letras. Los personajes aun no concluyen sus historias. Aun llevan una rosa náutica sobre la... Leer más →

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