La piel que no habito

Ahí, donde una vez jugué con mi hermano y mi primo. Ahí quiero volver. No al mismo lugar, sino al mismo tiempo. A aquel sin preocupaciones, en el que salíamos a recolectar hojas de distintos árboles –cual aborígenes- y decíamos que era la comida, en nuestro ficticio juego a las casitas. Y nos deslumbraban las... Leer más →

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Contigo en la distancia…

Ando con su recuerdo a todas partes. Con su abrazo a todas partes. Con su voz a todas partes. Voy y vengo con él. A todas partes. Me alivia pensar en un reencuentro. En otro abrazo. En escucharlo una y mil veces más. Lo quiero. Lo amo. Después –y antes- de todo, ha sido el... Leer más →

añoranzas

Los otros estadios no huelen igual. No saben igual. No me pertenecen. Y no les pertenezco. El mío, el único estadio que extraño en el mundo, queda lejos. Lejos. Lejos… Con mi padre y mi hermano ahí también crecí. Nos esmerábamos en terminar rápido los quehaceres hogareños para que mami no nos retuviera en nuestra... Leer más →

dinero mejor empleado

Mi padre me requiere porque he gastado mucho dinero en un nuevo estante para mis libros. El anterior se amigó con el comején, y tuve que tirarlo –y junto a él algunos textos. Y nada me duele más que deshacerme de libros que quiero. Los libros son muy importantes en mi vida. Ya lo he... Leer más →

hermanados

El día que conocí a mi hermano yo tenía tres años. Cuentan que me llevaron hasta el hospital materno porque en la familia algunos temían mi reacción, y no querían esperar más. Que si me pondría celosa. Que si querría mantener mis privilegios de hija única… Todas las dudas se disiparon estruendosamente cuando la prima... Leer más →

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