añoranzas

Los otros estadios no huelen igual. No saben igual. No me pertenecen. Y no les pertenezco. El mío, el único estadio que extraño en el mundo, queda lejos. Lejos. Lejos… Con mi padre y mi hermano ahí también crecí. Nos esmerábamos en terminar rápido los quehaceres hogareños para que mami no nos retuviera en nuestra... Seguir leyendo →

Anuncios

dinero mejor empleado

Mi padre me requiere porque he gastado mucho dinero en un nuevo estante para mis libros. El anterior se amigó con el comején, y tuve que tirarlo –y junto a él algunos textos. Y nada me duele más que deshacerme de libros que quiero. Los libros son muy importantes en mi vida. Ya lo he... Seguir leyendo →

hermanados

El día que conocí a mi hermano yo tenía tres años. Cuentan que me llevaron hasta el hospital materno porque en la familia algunos temían mi reacción, y no querían esperar más. Que si me pondría celosa. Que si querría mantener mis privilegios de hija única… Todas las dudas se disiparon estruendosamente cuando la prima... Seguir leyendo →

Sí, bendito sea…

Acabo de leer Bendito sea el verde, de Michel Contreras. Y no escapo a la certeza de que como yo, muchos estuvieron pendientes del juego de anoche, Industriales- Isla de la Juventud, solo porque la derrota de Industriales también suponía la de Pinar del Río. Leo a Michel. Escribe que cuando ve a Urquiola, Duarte,... Seguir leyendo →

por qué sigo sola… según mi hermano

Dice mi hermano (y siempre lo cito como una de las personas que más me conocen) que no soy muy receptiva a los piropos. Y le aclaro una y otra vez que no me molestan esas galanterías, sino la vulgaridad que algunos hacen pasar por tal. Ese psss como si yo fuera un perro, o... Seguir leyendo →

Crea un blog o un sitio web gratuitos con WordPress.com.

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: