La piel que no habito

Ahí, donde una vez jugué con mi hermano y mi primo. Ahí quiero volver. No al mismo lugar, sino al mismo tiempo. A aquel sin preocupaciones, en el que salíamos a recolectar hojas de distintos árboles –cual aborígenes- y decíamos que era la comida, en nuestro ficticio juego a las casitas. Y nos deslumbraban las... Leer más →

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No apto para mayores

Me escurrí hacia el parque de diversiones. Quería columpiarme un rato y lo hice. Encontré un columpio en medio de un sitio semiabandonado, entre mucho verde. Me mecí mucho, porque no podía echarme a volar, pero sí despegar toda la tensión de esos días. Me mecí… No puedo afirmar inocencia porque desde el principio lo... Leer más →

Mea culpa II

Mi hermano siempre cargó con mis culpas. Él fue muy travieso, de los dos el más intranquilo y quien violaba las órdenes de papá y mamá. Por eso cuando era yo quien ponía un piecito fuera del tiesto, igual mi hermano cargaba con la responsabilidad. Los mayores ni pensaban que yo habría podido…ni me creían... Leer más →

Los muñes

Había una vez… (bueno, es que hace…algún tiempo), cuando yo estaba en el preuniversitario, escuché una conversación entre dos estudiantes de la Universidad. Uno le decía al otro que estaba loco por salir del examen de esa semana y sentarse a ver la Matinée Infantil del domingo, porque tenía las neuronas achicharradas de tantos exámenes.... Leer más →

Huérfana de muñecas

Yo lloré porque no tenía zapatos, hasta que vi un niño que no tenía pies. O. Guayasamín     El día que mi abuela me contó sobre su infancia yo miré mis muñecas y por primera vez no quise tener tantas. Ella, que había jugado con botellas vestidas y que amarraba de un cordel un... Leer más →

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