Coincidencias

Él se duerme dondequiera. En una silla, en un sofá, en los viajes o hasta caminando; en el lugar y hora que lo atrape el sueño. Ella solo duerme en las noches y sobre una cama. No coinciden siquiera en los horarios. Existen seis horas de diferencia entre uno y otro, por eso resultan tan... Leer más →

Refugio

Se activa la alerta sísmica y me saca del letargo del sueño. Ese constante repetir: “Alerta sísmica. Alerta sísmica” durante un minuto completo, parece tirarte de los pies, de la cama, del cuerpo. Y me estremezco yo antes que la tierra, de solo pensar que en ese minuto largo, larguísimo, tengo que decidir qué hacer... Leer más →

Durmiendo con Milán Kundera

No me gustan las cosas a medias –me digo a modo de autorreflexión. Me causa incertidumbre. Y no soporto la incertidumbre. Mas, tampoco se trata de apostarle a las certezas –continúo mi monólogo interior- no siempre sabemos si va a llover o no. Ya lo mencionó Milán Kundera en La insoportable levedad del ser: “No... Leer más →

anotaciones post-insomnio

La vida es sueño, escribió Calderón de la Barca. Y puso a rodar la idea. Desde entonces –y antes de entonces- se vive con la esperanza de que alguna vez, la realidad sea tal cual los sueños que pretendemos. Imaginación. Ilusiones. Pero también a veces recordamos que, como dibujó Goya, el sueño de la razón... Leer más →

Yo siempre vuelvo a Alfonsina

Ahora que vuelvo a los insomnios, a las calles apagadas, al conversar hasta medianoche, hasta que la garganta duela. Ahora, que toco otra vez mis libros, los poemas tantas veces aprendidos, y los recortes de revistas literarias. Ahora y siempre, cuando Voy a dormir… y cuando no, vuelvo a Alfonsina Storni: Dientes de flores, cofia... Leer más →

Mamá, no te “vayes”…

Dicen que mis desvelos comenzaron desde temprana edad. Cuando todas las luces de la casa se apagaban, yo empezaba a llorar. El pediatra dijo a mis padres que yo padecía de “miedo nocturno”, literalmente temor a la oscuridad. Término este que -ante la fuerza de mis lamentos- mi familia modificó a terror, pánico nocturno. No... Leer más →

carteles

Creo que el insomnio me confundió las ideas. Las regó. Agarré un cartel y colgué de la puerta de mi habitación: “No moleste. Hay perra, ¡y muerde!” y para alternar: “Cuidado. Niña durmiendo”.

Temblores

La tierra tembló bajo unos pies que adoro. Hubo tanto mar de por medio que la noticia no llegó a mi televisión nacional. Tal vez se perdió entre olas. Sin embargo, las distancias me fueron más cortas. El día y la noche se confundieron. Mis nervios hicieron que mi cuerpo se estremeciera a la par... Leer más →

Aprender a dormir

Dice mi abuela que debo aprender a dormir. Me lo dice desde hace mucho tiempo. Lo dice exactamente desde que descubrió que ese es el peor momento de mi vida: el de dormir. Me resisto. No me gusta dormir. Cuando los demás sueñan es cuando más quiero escribir, leer… aprovechar el silencio. Desde niña dice... Leer más →

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