Julio conmueve

Hasta ese día pensé que había venido a La Habana a llorar a Julio García Luis. Esa resulta una forma simplificadora de decir que lo lloré dos veces hasta ese día. Una vez, cuando la profesora lo mencionó en clases, y yo descubrí que él ya no estaría más por aquellas aulas del Instituto Internacional... Leer más →

Mi duelo oficial

Me cuesta escribir o concentrarme por estos días. Mis pensamientos aún andan por La Habana. Mi corazón no se despeja de tantos encuentros, reencuentros y despedida. En menos de 48 horas volví a saludar al amigo que despedí para siempre. No podía creerlo, pero vi cómo bajaron su ataúd y lo sepultaron de coronas.

El abrazo que le debo a Julio

Cuando me dijeron que Julio García Luis había muerto, su corazón se había detenido horas antes. Mi primera reacción, muy absurda, fue responder: “No, no puede ser, porque yo lo vi ayer y estuvimos conversando”. Incluso, mientras los pies me llevaban a la funeraria, mi cerebro repetía que habría alguna equivocación. Mi teoría establecía que... Leer más →

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