Expedición

Y fue entonces cuando Cuba cantó a Serrat...   No llegues a aquí con lágrimas –le dijo. Hay muchos lugares por conocer, y no los vas a recorrer con la visión nublada. ¡Ni una lágrima más! Y así fue. Cómo fue…No sé decirte cómo fue, no sé explicarte qué pasó… Conversaron largo, con la ansiedad... Leer más →

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Rota

Le pidió: no me rompas. Y no la rompió, en verdad, solo la quebró en pedazos. Pero no la rompió. Entonces tuvo deseos de pedirle: Rómpeme. Rómpeme para poder reconstruirme desde las cenizas, cual ave Fénix. Le citó a Dulce María Loynaz: “Si me quieres, quiéreme entera, no por zonas de luz o sombra… Si... Leer más →

Amoríos

Porque te extraño, y te extraño más de lo que confieso. Para ser sincera, aun no lo confieso, no te lo digo a ti, pero te extraño. Eso, regodéate, imagina que lo pronuncio: te extraño. Imagínalo, pues por ahora mi voz no está. Tampoco yo. Yo no estoy para decirte muchas palabras. Decirte, por ejemplo,... Leer más →

La piel que no habito

Ahí, donde una vez jugué con mi hermano y mi primo. Ahí quiero volver. No al mismo lugar, sino al mismo tiempo. A aquel sin preocupaciones, en el que salíamos a recolectar hojas de distintos árboles –cual aborígenes- y decíamos que era la comida, en nuestro ficticio juego a las casitas. Y nos deslumbraban las... Leer más →

Las penas que a mí me matan

No puedo evitarlo. Los disparates me dan risa. Y mucha. Todos y en cualquier circunstancia, hasta en los lugares más formales, cuando alguien habla y se le escapa alguna pifia, me tengo que reír. A veces solo sonrío –cuando puedo lograr discreción- y lo anoto. Una vez leí, en un artículo muy científico él, que... Leer más →

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