Expedición

Y fue entonces cuando Cuba cantó a Serrat...   No llegues a aquí con lágrimas –le dijo. Hay muchos lugares por conocer, y no los vas a recorrer con la visión nublada. ¡Ni una lágrima más! Y así fue. Cómo fue…No sé decirte cómo fue, no sé explicarte qué pasó… Conversaron largo, con la ansiedad... Leer más →

Rota

Le pidió: no me rompas. Y no la rompió, en verdad, solo la quebró en pedazos. Pero no la rompió. Entonces tuvo deseos de pedirle: Rómpeme. Rómpeme para poder reconstruirme desde las cenizas, cual ave Fénix. Le citó a Dulce María Loynaz: “Si me quieres, quiéreme entera, no por zonas de luz o sombra… Si... Leer más →

Amoríos

Porque te extraño, y te extraño más de lo que confieso. Para ser sincera, aun no lo confieso, no te lo digo a ti, pero te extraño. Eso, regodéate, imagina que lo pronuncio: te extraño. Imagínalo, pues por ahora mi voz no está. Tampoco yo. Yo no estoy para decirte muchas palabras. Decirte, por ejemplo,... Leer más →

La piel que no habito

Ahí, donde una vez jugué con mi hermano y mi primo. Ahí quiero volver. No al mismo lugar, sino al mismo tiempo. A aquel sin preocupaciones, en el que salíamos a recolectar hojas de distintos árboles –cual aborígenes- y decíamos que era la comida, en nuestro ficticio juego a las casitas. Y nos deslumbraban las... Leer más →

Las penas que a mí me matan

No puedo evitarlo. Los disparates me dan risa. Y mucha. Todos y en cualquier circunstancia, hasta en los lugares más formales, cuando alguien habla y se le escapa alguna pifia, me tengo que reír. A veces solo sonrío –cuando puedo lograr discreción- y lo anoto. Una vez leí, en un artículo muy científico él, que... Leer más →

Julio en julio

Hoy hace exactamente un año y medio que murió Julio García Luis. No voy a disculparme por mencionarlo tanto en mi blog, a fin de cuentas quienes me leen entenderán. O creo entiendan cuando les digo que de los periodistas que admiro, que me son imprescindibles por talentosos, valientes, sinceros… él ha sido el primero... Leer más →

Mea culpa II

Mi hermano siempre cargó con mis culpas. Él fue muy travieso, de los dos el más intranquilo y quien violaba las órdenes de papá y mamá. Por eso cuando era yo quien ponía un piecito fuera del tiesto, igual mi hermano cargaba con la responsabilidad. Los mayores ni pensaban que yo habría podido…ni me creían... Leer más →

Mea culpa I

Aún siento la voz dura de mi padre. Aquella noche cuando regresé a casa mi hermano había llorado. Yo me había ido a jugar sin él. Primero estábamos juntos todos los niños, en juegos de muchos. Cartas, cuentos, parchís, dominó… Como ya estábamos bañados, era tarde, y no podíamos irnos a correr o sudarnos, decidimos... Leer más →

Guaaaaaaaaaaaaaaaaa

Hace tiempo, me contaron la historia de la niña que era muy llorona y ni los perros la querían. “Imagínate que los perros se orinaban sobre sus pies, de tanto que la rechazaban”. ¡Vaya! Debí tener muy aturdida a mi abuela con mis gritos infantiles cuando tuvo que acudir a semejante artimaña para hacerme callar... Leer más →

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