Te odio, mi amor

Despierto a medianoche y te hablo. No sé si estás despierto, ni siquiera sé si estoy despierta, pero te hablo. Se me escapa un pedazo de poema, y me preguntas qué nombres digo, qué digo, qué nombres… Y menciono a Dulce María Loynaz y a Carilda Oliver Labra. Me ves sin entender, sin entenderme, sin... Leer más →

Nombre propio…

Leydi. Me llamo Leydi. Y seguido aclaro que esto no es un nombre, ¿pero qué le voy a hacer? Así quiso mi madre… De niña llegaba a casa –luego de alguna larga sesión de clases de primaria- a reclamar, casi a llanto puro: “¿Por qué Leydi, mamá?” “¿Por qué?” Estos reclamos se incrementaban los días... Leer más →

Historia mínima

- ¿A quién se la dedico? - A mí, claro. - ¿Y la otra? Para evitar confusiones con las y/i de mi nombre, se lo anoté en un papel. Debajo escribí el otro. Un nombre de hombre. Del hombre al que está destinado ese objeto como regalo por su cumpleaños. Mientras ella lo dedicaba miré... Leer más →

Soledades

"Tengo una soledad tan concurrida tan llena de nostalgias y de rostros de vos de adioses hace tiempo y besos bienvenidos de primeras de cambio y de último vagón". Mario Benedetti       Fui una muchacha sin rostro durante casi dos años, mientras le escribía a un muchacho sin nombre. Casi dos años que... Leer más →

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