Feeds:
Entradas
Comentarios

Posts Tagged ‘olvidos’

perdidosAsí dice el estribillo de una canción de Frank Delgado. Él la tarareó para comenzar a escribir, para hilvanar ideas en torno a un mapa de la blogosfera y para confesar -en una microentrevista- que con estas Botellas al mar tiene una relación de amor-odio.

Es cierto, hay personas que trazan mapas… (aunque esté de marco el de los blogueros). Hay personas, además, que son mapas de por sí y entienden y perdonan ciertos olvidos. Olvidos que tienen que ver con listas de blogs que leo, con blogs que enlazo y sigo… Olvidos que tienen que ver conmigo misma.

¿Él me ama-odia? Me ama porque le he trazado par de estrategias: comentarle sus post viejos, y luego celebrar su cumpleaños todos los meses por un año entero… Me odia porque ahora me quedé sin estrategias y le digo entonces que se ha convertido en mi soldado desconocido…

Read Full Post »

estadio de pelotaSi después de 18 años tu equipo de béisbol, el que tanto te ha hecho sufrir, reír y maldecir, gana el campeonato nacional… Si eso pasa, y tienes 25 años y por primera vez desde que recuerdas que te gusta el béisbol puedes celebrarlo… Si eso sucede, seguro te sentirás como si también tú hubieses fildeado, bateado y hasta metido el jonrón con bases llenas.

Te sientes mejor que el día de tu cumpleaños y el de la graduación juntos, y precisamente por ello esperas que todos te feliciten, que tus amigos te llamen, o te escriban, o envíen un mensaje. Puede que en el noticiero nacional pase inadvertido y el locutor de turno se limite a decir: “mientras, en Villa Clara celebran por la victoria del equipo” y listo; pero de tus amigos no, de ellos exiges más. Esperas que vean el juego contigo, aún en las distancias, que te feliciten en menos de 24 horas, que se alegren.

Y claro que algunos lo harán. Te llamarán antes del out 27 para gritar contigo, o tendrás un “¡Villa Clara campeón, hermanita campeona!”, “te mando el abrazo a la N”, “toda la alegría que puedo tener porque VC haya ganado tiene tu nombre”, “felicidades a los campeones”, “me alegra de verdad que Villa Clara haya ganado el campeonato. Se lo merecen. Se lo merece Pestano, se lo merece el pueblo y la afición…” O “ten en cuenta que esto ha sido un hecho histórico; desde que te gusta la pelota, es la primera vez que tu equipo gana un campeonato. ¡Ya se lo contarás a tus nietos!”

Y precisamente porque ese es tu hecho histórico, tu tesoro, la única vez que tu equipo te hace gritar de alegría por un primer lugar, es que reclamas, con cierta malcriadez, que te feliciten. Y si alguien que quieres mucho no lo hace, o no le importa, te pones triste. Una tristeza rara que te hace llorar porque va mezclada con ira. No parecerá entonces que tienes 25 años, sino 7, la edad que tenías la última vez que tu equipo ganó, pero como de eso no te acuerdas…

Ahora lloras, claro, con el desconsuelo de una chiquilla de 7 años, pero con la rabia de una de 25. El teléfono no suena, en el buzón de correo no está otro mensaje que esperabas. Te alivia saber que para algunos fue un momento único porque lo era para ti, y relees los mensajes que sí tienes, y te los aprendes y los gastas con los ojos.

Qué necia eres, lo sabes y te lo dices, qué necia, no lo reclames, no lo mendigues, no lo pidas… Pero te conoces, no lo vas a dejar pasar. Terminarás reclamando una felicitación que después de 18 años alguien se niega a darte, y lo harás para no darle la oportunidad de que espere 18 años más. Hazlo. A fin de cuentas si para ese ese entonces vives, tendrás 43 y no habrá tiempo ni paciencia para estas perretas.

Read Full Post »

25 x 2

Soy un desastre para los cumpleaños y las fechas celebrables. Cualquier ocasión que amerite unas “felicidades” yo podría recordarla días, o meses después. Previendo esto tengo anotados cumpleaños, y un almanaque que me recuerda el día de las madres, de los padres… y hasta el fin de año.

En cualquier caso puedo felicitar en fecha, y hasta querer abrazar a la persona en ese momento, pero con los regalos y los dulces de cumpleaños… ahí sí boto el almanaque. Por eso me gusta mucho inventar cumpleaños, decir que este merengue es porque hoy, justo hoy, es tu cumple… o regalarte una postal, un libro, o una artesanía meses antes o meses después.

Lo cierto es que no soy muy dada a los días señalados, por aquello de que cualquier día puede ser especial y no necesitamos uno en específico para recordar u homenajear a alguien… pero como la mayoría de las personas que conozco sí toman muy en cuenta los cumples, y las demás celebraciones, pues yo me sumo al ritual. A fin de cuentas lo dijo el Principito: el hombre es un animal de ritos.

Teniendo en cuenta todo esto llamé a las 9:30 pm. ¡Ay!, ¿me habré pasado de fecha? Su hijo, que es mi amigo, me dijo que ella cumplía años, pero le escuché “el jueves 21” y 21 es hoy, pero es miércoles, y jueves es mañana…uh, qué hago… Y llamé. Su esposo me confirma, después de reír un poco, que es mañana el cumpleaños, que no me asuste, que tengo tiempo para felicitarla.

Esto no lo puedo obviar, porque ella cumple 25, este… 25 x 2. Y para no decir el número exacto y despistar a los que no son buenos en matemáticas y no sepan multiplicar o sumar, pues eso es ₌ medio siglo.
No se me va a olvidar. Mas, su esposo me dice algo que grabo en mi mente: “ella no es muy dada a celebrar ni el fin de año, imagínate que dice que esos días son como otros cualquieras… ¿te imaginas?”
Que si me imagino…Sí, claro, tenía que ser, y no es nuestra primera coincidencia. Antes descubrimos que hasta podíamos competir en las veces que nos dicen loca, tiene un montón de historias para contar, y además, celebró mi cumple casi un mes después, llegó con su familia y ¡me sorprendieron tanto!

Por eso yo sé que este será un día especial, porque amén de cumpleaños o almanaques seguramente Galinka se va a despertar con deseos de viajar a Santa Clara, ir a la universidad a sorprender a su hijo, almorzar juntos, ¡y quién sabe si hasta quiera ir al jardín botánico!

Read Full Post »